lunes, 30 de julio de 2018

Compartimos la extraordinaria reseña del escritor Fernando Farías para el diario La Palabra de Ezeiza, por lo que agradecemos sinceramente al autor de la reseña y al escritor José María Marcos, director del diario.


Pigmeos, traficantes de cocaína, pantanos chubutenses y un plesiosaurio

  POR FERNANDO FARÍAS 

Reseña de la edición facsimilar de Sexton Blake en Sud América (Ignotas, 2018). Prólogo: Pepe Muñoz. Escribe Fernando Farías para La Palabra de Ezeiza

Una vez más, el sello Ediciones Ignotas rescata un material prácticamente inhallable. Ahora le llegó el turno a Sexton Blake en Sud América, novela corta que originalmente se publicó en el número 21 de la revista Pucky, especializada en el público infantil y juvenil. La edición llega en formato facsimilar, con sus ilustraciones originales y un muy buen prólogo del especialista en rarezas Pepe Muñoz.
A través del prólogo nos enteramos de quién fue Sexton Blake, del contexto en el cual surgió y de su adecuación a distintas épocas. Se trata de un personaje hoy caído en el olvido, en principio un intrépido detective holmesiano que luego pasó a ser héroe de acción para terminar envuelto en tramas de espionaje. Muñoz también señala que la publicación original —Sexton Blake in South America— vio la luz en septiembre de 1922 en la revista inglesa Union Jack, y a los dos meses fue traducida y publicada en la mencionada Pucky.
La historia presenta una trama tan delirante como irresistible: Sexton Blake debe viajar a la Patagonia para dar caza a un plesiosaurio y, de paso, resolver el asesinato de un comerciante alemán que tenía tratos con el narcotráfico. Qué decir de la trama, la cual se ramifica en varias aristas que no hacen sino contribuir al clima de locura aventurera: Sexton Blake tiene tiempo de conocer una extraña tribu de nativos originarios, enfrentarse a una banda de empresarios de la cocaína y emprender el salvataje de la hija de un mestizo adinerado.
Los integrantes de la misión no tienen desperdicio y cada uno tiene su momento. Está Tínker, fiel ayudante de Sexton Blake; el doctor James Jolly, experto en zoología; Richard Losely, cazador de mamuts apodado cariñosamente como “Spots”; el impagable Lobangu, príncipe y señor de una tribu zulú; y el propio Sexton Blake, un tipo que no tiene la más pálida idea de lo que significa la palabra “miedo”.
Y hay más. Sexton Blake en Sud América fue escrita por un anónimo autor inglés en tiempos donde no existía internet. Entonces, sin posibilidad de googlear el lugar donde transcurría la aventura, no es de extrañar que la fantasía del autor reinvente un territorio y la Patagonia termine plagada de pantanos y selvas donde habitan tribus de pigmeos y se cosechan plantas de coca. Así, nos adentramos en una zona exótica en sintonía con el imaginario popular europeo que, en vez de derribar la narración, contribuye a un estado alucinado que los amantes de lo raro sabrán apreciar.
Una prueba de dicho estado puede hallarse en las palabras que Sexton Blake le espeta a Spots al momento de invitarlo a la aventura: “Voy en busca de un sobreviviente como el mamut que encontramos en la península de Taimyr. Esta vez se trata de un monstruo reptil y acuático, de pelo rojo y escamas gruesas, que chapalea en los pantanos... una especie de mezcla de pájaro, aeroplano, lagarto, cocodrilo y tortuga. Contesta al nombre de Plesiosaurio Rojo”.
Más claro, imposible.
Tal cual asegura Muñoz en su prólogo, nadie podrá aburrirse leyendo las aventuras de Sexton Blake. La presente edición es una invitación para acercarnos a una literatura que tiene como única pretensión que el lector pase un buen rato, que reviva los tiempos donde se acercaba a un libro por el simple disfrute de la lectura. Eso mismo es Sexton Blake en Sud América: felicidad pura.
¿Dónde más, sino, vamos a encontrar un plesiosaurio colorado, pigmeos, traficantes de cocaína y pantanos chubutenses?




No hay comentarios:

Publicar un comentario